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Sector Inmobiliario

Fue suficiente percibir la perturbación, años atrás, de las empresas más duchas en el negocio cuando empezaron a aparecer agentes del sector inmobiliario inexpertos. Empresas que supieron mantenerse a pesar de la crisis o que han favorecido a acrecentar el mercado como Neinor Homes o Aedas Homes. Convirtiéndose en primera necesidad en estos tiempos la mitigación de estas firmas novatas, movidas por dinero fácil.

Los primeros en salir arrasados de la crisis fueron justamente los llamados chiringuitos, personajes que colisionaron el negocio por la mala gestión hecha.

Lo que conllevo, una década atrás, a que los créditos se emitieran por proyectos residenciales y a formación de promotoras, los primeros sin juicio alguno, y los segundos solamente el título. Daniel Cuervo, secretario general de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE) recuerda que: “El contexto económico permitió a personas no preparadas ni formadas en el sector que pudieran adentrarse en él con el único objetivo de ganar dinero rápido y arriesgando muy poco o nada”.

Resalta que: “Hoy, la banca es más cauta y no financia a cualquiera, por lo que el sector promotor está más resguardado de los oportunistas….” Asimismo, “el mercado de la financiación exige una aportación de capital muy importante, como tener el suelo pagado más los costes del proyecto y licencias, además de contar con una trayectoria que demuestre capacidad, conocimiento y profesionalidad”. Por lo que es “muy difícil que el intrusismo pueda alcanzar una relevancia similar a la del pasado”.

Continua Cuervo, “actualmente, no tenemos conocimiento de esta problemática, pero no descartamos casos aislados de manera anecdótica. El propio sector se encarga de que no proliferen estos agentes”. Y “los proveedores y colaboradores que den cobijo al intrusismo serán considerados de igual manera y lo tendrán difícil para trabajar con las empresas profesionales”.

Y son las estadísticas quien amparan al secretario general de la APCE. Pues por otra fuente, el Instituto Nacional de Estadísticas, registra que en lo que va de año hay unas 67.812 empresas de publicidad inmobiliarias, siendo la menor cantidad registrada desde el 2008 con 106.375 firmas.

Daniel Cuervo opina que “el funcionamiento idóneo del sector pasa por los promotores profesionales con retos y desafíos a largo plazo. Además, hay cabida tanto para los grandes, que cotizan en Bolsa, como para los pequeños, de marcado carácter local. “

Ya con respecto a la reaparición de los chiringuitos al sector inmobiliario, el señor Cuervo no le preocupa tener requerimientos concretos para desarrollarse como un agente publicitario, pero que, si “sería importante para el gremio contar con una formación específica que permitiera a los profesionales, tanto a los veteranos como a los jóvenes, seguir creciendo en una industria tan compleja”.

En concordancia, pues el secretario enaltece el Grado Propio de Intensificación en Planificación y Gestión Inmobiliaria, que brinda la Escuela Politécnica de Madrid en colaboración con la APCE y Asprima (promotores madrileños). Donde, “Esta iniciativa permite la formación de jóvenes universitarios con profesores directivos de empresas del sector, a la vez que realizan prácticas en compañías asociadas a Asprima. La relación universidad-empresa tiene que ser la realidad tanto para los futuros trabajadores como para las empresas del sector”.

Extrapolándose a un demandante de un inmueble, Daniel Cuervo ofrece ciertas recomendaciones: “Hay que informarse de la empresa, arquitecto y constructor del proyecto antes de firmar cualquier contrato, además de pedir todo tipo de documentación (plano, memoria de calidades, copia de la licencia de obra, cédula urbanística, etc.). Respecto al precio, apremia al comprador a solicitar el importe más el IVA, la forma y medios de pago, póliza de seguro o aval bancario que garantice las cantidades entregadas a cuenta. “

Y aunque parece minimizarse el riesgo de la publicidad de viviendas por los piratas inmobiliarios.  Ahora se suma una nueva preocupación, la intermediación. Aquí las reclamaciones económicas para que una empresa salga adelante es mucho menor. El INE contabiliza que las empresas activas en el negocio del sector inmobiliario son de 168.540 y su auge es visible (159.212 en el 2016 y 148.826 en el 2015). El señor Jesús Gil, consejero delegado de la inmobiliaria Gilmar, repara que “Es muy sencillo operar en el sector inmobiliario cuando todo va bien, como en el momento actual, en el que están apareciendo muchas empresas”. Agrega que “Lo fundamental en esta profesión es salvaguardar los intereses del comprador y del vendedor. Eso es lo que nos da garantías y ayuda a crear una profesión próspera”.

Por su parte María José Corrales, impulsora de la Federación de Asociaciones de Empresarios Inmobiliarios (Fadei) y empresaria del sector desde hace más de 34 años al frente de Vivienda2, admite que “Nuestro sector, como el resto, es muy oportunista y ante la previsión de un ciclo alcista todo el mundo se apunta” y siente que “la sociedad no nos acaba de reconocer como una profesión porque nos falta cualificación”.

De la misma manera, Corrales cree que para impedir la piratería en la intermediación inmobiliaria es necesario la “formación profesional para cualificar a los agentes, hacer las cosas cada vez mejor y trabajar para promover una cultura de uso entre el consumidor”. Puesto que “El mayor bien que adquiere una familia no puede dejarse en manos de cualquiera. Por ello, algo tiene que cambiar, empezando por frenar los oportunistas en los ciclos inmobiliarios alcistas”.

Es necesario que estes alerta con este tipo de mañas que están tomando los agentes del sector inmobiliario-. Si usted cree que ha sido o esta siendo victima de estas nuevas marañas inmobiliarias puede escribirnos a través de nuestro chat online estamos en linea y listos para ayudarle.

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